​El precio de la luz y la crisis del gas

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VICENTE RODRIGUEZ PADRE PAYA


El precio de la luz y la crisis del gas.

Con el gas producimos energía y con la electricidad la transportamos. Pero, ¿ que es la energía?.La energía, más o menos de forma simple y para que todos nos entendamos, es la capacidad de realizar trabajo y mover las cosas. Sin energía, no hay productos, no hay desplazamiento, no hay movimiento. Sin energía, el género humano carece de la capacidad de realizar cualquier función. Entendamos pues, que sin energía, individual o socialmente, el humano no existiría, ni hubiera podido construir ningún tipo de civilización.


A lo largo de la historia, la energía siempre ha estado presente y hoy en día, la encontramos, más que nunca, en el centro del debate, por los problemas que está presentando y las consecuencias para nosotros que vamos padeciendo.


El precio de la luz.

¿ Por qué sube el precio de las cosas?. Grosso modo, por alguno o por varios de los siguientes factores: a) aumento de los costos en su elaboración o transporte, b) especulación, c) escasez o falta del producto.


En el actual precio de la luz, el detonante de este, han sido tanto el aumento de los costos en su elaboración, como, digámoslo así, el segundo factor, la especulación.Catalogandoo como " especulación" ,el sistema de subasta de precios de la luz, impuesto por la Unión Europea hace unos años, teóricamente, para favorecer el uso y ampliación de las energías alternativas, que al ser más baratas, se beneficiaban de unos márgenes más altos de beneficio, incentivando con ello su desarrollo, ya que el precio total de toda la electricidad producida, se paga al del más alto de la tecnología empleada (nuclear, hidroeléctrica, térmica,etc.) para su producción. Es un sistema, no real de los costos verdaderos, que incrementa el precio final que tiene que pagar el usuario. Un robo más, al que nos tiene acostumbrados este "bendito" sistema.


Para que nos hagamos una idea, os detallo a continuación los porcentajes de cada tecnología empleada en la producción total de electricidad, durante el año 2020 en el Estado Español:

- Nuclear 22'2%
- Eólica 21'9%
- De ciclo combinado (Gas) 17'5%
- Hidráulica 12'2%
- Cogeneración (Gas)10'7%
- Solar fotovoltaica 6'1%
- Carbón 2%
- Solar térmica 1'8%
- Otras 5'8%   

(Fuente: Red Eléctrica de España)


Veamos ahora, el otro factor desencadenante de la subida de precios: el aumento de los costos en su elaboración y transporte.


Este factor, ¡ha venido para quedarse!.


Estamos empezando a vivir, un lento descenso en la disponibilidad de energía, propiciado por los picos de producción alcanzados en algunos combustibles fósiles (carbón y petróleo) y el uranio. Asimismo, estudios vaticinan el alcance del pico de producción del gas, para esta misma década.


Este descenso o agotamiento de las energías fósiles y el uranio, no significa que nos estemos quedando sin carbón, petróleo o gas, de una forma inmediata, si no que tendremos y ya estamos teniendo, un lento y paulatino descenso en su disponibilidad. La industria energética se ha centrado históricamente en los recursos de mayor calidad y de más fácil acceso, lo que significa que lo que queda, en la mayoría de los casos, son combustibles que serán más costosos de extraer y procesar, y también más contaminantes.


Luego por lógica, cuando un producto es necesario (demanda de él) y empieza a escasear (descenso en la oferta), este producto experimenta una elevación de su precio. Por lo que, si escasean los proveedores de energía (petróleo,uranio,carbón,gas,) aumentará su precio. Y como la energía, lo es todo, consiguientemente, todo subirá.
Termino este apartado, con unas premonitorias palabras que corroboro:


"Jamás saldremos de esta crisis. No, al menos, dentro del esquema económico y social del que nos hemos dotado... hace mucho tiempo que se sabe que iba a pasar esto; lo que ocurre es que no queríamos cambiar y por eso no lo hemos hecho. Pero ahora ya no se puede esperar más: hemos llegado a ese día en que las consecuencias de nuestros actos se han vuelto concluyentes" (Antonio Turiel "Petrocalipsis").



La crisis del gas


Entendemos el concepto de crisis aplicado a este caso, al aumento de los precios del gas y los problemas de abastecimiento de este combustible, que se están produciendo en España y el resto de Europa.
Como hemos comentado más arriba, una escasez de un producto, si se mantiene la demanda de este, produce un aumento de precio. Ahora en Europa y España, hay escasez de gas, por lo que tenemos un aumento de su valor.
Aunque el pico máximo de producción del gas a nivel global, no se ha producido todavía en el mundo, si que se ha dado o está a punto de ello ya, en diversos países, entre ellos Argelia y Rusia, principales suministradores del continente europeo (Figuras 1 y 2).



Figura 1




Figura 2



De igual forma, estos países han visto incrementado su consumo interno (Figuras 3 y 4) y esto irá en detrimento de la cantidad de gas disponible para la exportación. Ya hace años que distintos ministros de energía rusos,van avisando de que la producción de petróleo y gas en su país, está llegando a su cima y que pronto comenzará a declinar. 



Figura 3



Figura 4


También se ha dejado claro por parte de las autoridades rusas, que priorizarán el consumo interno a las exportaciones, de hecho, cuando se mira el consumo de gas natural de Rusia, se ve que el remonte de producción de 2017 y 2018 básicamente sirvió para cubrir las necesidades de autoconsumo. La distribución de gas se realiza por gasoducto, ya que por este método se transporta más fácilmente el gas y por consiguiente resulta el medio más ágil y barato de transportarlo. 

Cuando un gasoducto pasa por un territorio intermedio, no correspondiente al país que vende ni al consumidor final, paga unos derechos de peaje, abonados estos o bien en dinero o en especie. Es decir, incrementa su coste o reduce la cantidad de gas que puede vender el productor.


Rusia transporta el gas hacia Europa, a través de Ucrania, Polonia,etc., todo esto hasta la actualidad, en espera de la puesta en marcha de un nuevo gasoducto (el Nordstream 2) que conecta directamente Rusia con Alemania discurriendo por el fondo del Mar Báltico.


En cuanto a Argelia, transporta el gas hacia Europa y España, por un gasoducto que transcurre por Marruecos hasta Tarifa. Últimamente se compaginan estos envíos, con otros a través de un nuevo gasoducto que comunica directamente Argelia con España (Almería).


Con estos antecedentes que termino de exponer, el lector habrá comprendido de inmediato, que en cuanto surjan problemas de producción (escasez), lo más lógico e inmediato, sería eliminar los intermediarios (derechos de peaje) y liberar cantidades de producto para vender al mejor postor (Europa), y esto es precisamente lo que está ocurriendo. Argelia cerrando el gasoducto por Marruecos y Rusia disminuyendo los aportes de gas por el paso Ucraniano (y ya veremos en un futuro, si no se cierra definitivamente este conducto).


Entremezclados con estos condicionantes económicos y de escasez, afloran otros problemas socio-políticos entre vecinos,enquistados desde hace tiempo (Rusia con Ucrania y Argelia con Marruecos), que favorecen la toma de decisiones encaminadas al cierre de los gasoductos que transcurren por Ucrania y por Marruecos. Pero no nos engañemos, las razones principales de estos ajustes- cierres, vienen siendo la cada vez menos disponibilidad de gas, por el agotamiento paulatino de los pozos.


Analicemos a continuación, como va a quedar la situación de suministro, en un futuro próximo, para el caso argelino con respecto al estado español: Argelia durante el año pasado, envío un total de 14.000 millones de m3 de gas por los dos gasoductos activos. Con el nuevo gasoducto y único que queda en funcionamiento, está cantidad se reduce a 8.000 millones de m3/año (capacidad del nuevo gasoducto), quedando una diferencia de 6.000 millones m3. Se ha concretado suministrar 3.000 millones m3, mediante unos cerca de 50 barcos metaneros (a nivel mundial existen unos 650 barcos metaneros, que se reducen a 500 si son solo de grandes capacidades, que son los que necesitamos). No sabemos cómo se concretará el suministro de los 3.000 millones m3 restantes, si Argelia podrá suministrar algo, si tendremos que recurrir al mercado americano o si tiraremos de las reservas estratégicas, el caso es la creación de una gran incertidumbre que no ayudará en nada en apaciguar los precios.


De todas formas, con el gas natural licuado (GNL) que transportan los metaneros, se incrementarán los precios, ya que este gas es mucho más caro que el de los gasoductos. Se tiene que licuar (para facilitar el transporte y aumentar capacidad de carga al comprimirse), cargar en barco, mantenerlo a temperaturas bajísimas, transportarlo, descargarlo, volverlo a gasificar e introducirlo en gasoducto. A todo lo anterior, habría que sumarle la volatilidad actual que comporta el mercado del GNL. A un metanero en travesía, puede presentarse le otro comprador, que pague una penalización del 30%, y quedarse él con la carga, enviando al barco a otro puerto de destino. Esto ya nos ha ocurrido dos veces con GNL procedente de América, que fueron redirigidos hacia el mercado asiático.


En definitiva, incertidumbre al cuadrado y un negro horizonte para este invierno, que lo pagaremos de nuestros bolsillos o pasando frío. A la primavera, con la reducción de la demanda, experimentaremos una leve rebaja de precios, esperando al próximo invierno. Esta es una situación que ha venido para quedarse. Y que no sea, que a las altas instancias europeas se les ocurra solucionar el problema (momentáneamente) recurriendo a un nuevo neocolonialismo y echando mano de una salida militar, para asegurarse la energía que necesita el capitalismo, en su trayectoria de continuo crecimiento. ¡ Cosas veremos!


Opinión - Vicente Rodríguez Payá





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